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domingo, 8 de noviembre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA (4° Parte Final)

domingo, 8 de noviembre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA 

Análisis a su vida y obra (4° PARTE FINAL)

Continuación....... 

Tumba del Poeta Medardo Ángel Silva Rodas y de su progenitora en el Cementerio General de Guayaquil.
Imagen: encontrarte.aporrea,org 

El amor se convirtió en uno de sus aliados pero también en el detonante de su final, el poema “El Alma en los Labios” es para muchos la mayor expresión del amor y la lírica poética de Medardo Ángel Silva, escrito en Quito en Mayo de 1918 conforme los datos del erudito genealogista y psiquiatra Dr. Fernando Jurado Noboa,  un hermoso poema que denota la ternura, sensibilidad y la claridad de sus sentimientos hacia aquella jovencita, penosamente la existencia del  poeta estaba ya demacrada por la depresión que abrazo desde temprana edad y que se mostró continuamente a lo largo de su existencia.

El 10 de Junio de 1919 se convirtió en un día trágico y doloroso, cuando por su propia mano Medardo Ángel Silva da final a su vida con un disparo proveniente de un Revólver Smith Weisson calibre 32 que días antes había pedido en préstamo a José Luis Ampuero Abadié. Su vida se apagó cuando apenas esta comenzaba a emerger para convertirse en un gran aliciente de la generación literaria de su época, su sorpresivo suicido levanto las más descabelladas historias y hasta lo  clasificaron de vicioso y morfinómano, a pesar de que la autopsia realizada no arrojo ningún resultado de haber consumido estupefaciente alguno.
Su velorio fue concurrido, sus amigos elogiaron su vida y le recitaron versos, las coronas de flores no se hicieron esperar llegaban en gran cantidad estas adornarían el catafalco que en su interior guardaría celosamente para siempre los restos de aquel joven soñador, melancólico pero sobre todo un gran autodidacta poseedor de la más apreciable sensibilidad, su corazón y su cuerpo pudieron haberse marchado pero su legado literario lo mantiene vivo en la memoria del recuerdo, aquella memoria que no olvida sino inmortaliza para la eternidad. 

Yace allí en una fría bóveda junto a los restos de su madre Doña Mariana Rodas Moreira Vda. De Silva que emprendió el vuelo para estar cerca de su hijo el 14 de Junio de 1942, culminando de esta manera su travesía por este mundo que tuvo la dicha de contar con su presencia y creatividad, con su sensibilidad y melancolía, con su poemas y tristezas, es por ello que conforma la denominada GENERACIÓN DE LOS DECAPITADOS por fallecer en la flor de la juventud pero antes que nada por su invaluable calidad literaria. 
Fin

Alonso León Cajiao 
Historiador Genealogista - Cronista Gráfico Documentalista
DERECHOS RESERVADOS 2015 

sábado, 7 de noviembre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA (3° Parte)

sábado, 7 de noviembre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA (3° PARTE) 

Un análisis a su vida y obra

Continuación: 


Bohemio y enamoradizo Medardo Ángel Silva comenzó a frecuentar a unos amigos en el Parque Seminario, fue aquí que comenzó a colaborar con un seminario de la capital  y empezar a preparar su obra “Trompetas de Oro”, para lo cual remitió copia a Madrid al escritor venezolano Rufino Blanco Fonfona, pero este se excusó de hacerlo, las razones desconocidas tal vez opino que el talento del joven debía madurar más, no lo sabemos un misterio oculto en las olas del tiempo. Su fama creció con gran facilidad, gozaba de la estima y respeto de la sociedad, fue un amigo cercano de Modesto Chávez Franco con quien conversaba temas relacionados al más allá, pero aquel le aconsejaría descartar el suicidio, cosa que no sucedió.     
Medardo Ángel Silva durante su juventud,
Fuente: Wikipedia.org.
Su novela “Jesús María” que posiblemente se trataba de una obra autobiográfica apareció en 1919 en el Diario “El Telégrafo”, inspirada en un viaje a Daule y dedicada a su amigo José Eduardo Molestina Sotomayor (Diccionario Biográfico Ecuatoriano. Pérez Pimentel Rodolfo). Aquella novela causo un gran impacto en sus seguidores especialmente en las féminas, que veían en su obra la historia de un amor imposible, trabajó nuevamente para el Diario “El Telégrafo” cobrando semanalmente y en algunas ocasiones solicitaba adelantos, a pesar de su fama y trabajos su condición económica no varío.
La muerte de su amigo el poeta religioso Amado Nervo le sobrevino como un duro golpe, esto posiblemente aumento sus ganas de partir de alejarse de este mundo de sufrimiento y desencanto, que posiblemente lo estaba orillando a un callejón sin salida, sin destino. La  muerte se convirtió en una especie de guardián de su sombra, pues en varios de sus poemas de prosa hace referencia a la muerte llamándola Hermana Tornera, su musa de poemas y su eterna acompañante. Era como si la vida le pesara, ante una tormentosa angustia que lo dejaba intranquilo, como si de alguna manera aquel aliento helado y tenebroso lo cubriera y lo sedujera para llevarlo hacia ese lugar desconocido del cual nadie sabe, donde solo los ángeles del cielo dan razón.  
Se presentaron brillantes oportunidades para su futuro como aquella ocasión que se le ofreció la secretaria de la  Legación diplomática en Francia a nombre del Partido Liberal, pero no le dio mayor importancia a pesar de mantener una amistad personal con el hijo del Dr. José Luis Tamayo candidato a la presidencia en aquella época.
Su melancolía y depresión estaban aumentando, razón por la cual decidió entrar en el convento de los frailes agustinos quienes sentían especial cariño por el joven Medardo, pero la idea de acabar con su vida y sufrimiento lo perseguía, sus amigos del barrio ya no le inyectaban las mismas ganas de seguir viviendo y hasta su aspecto bohemio se vio reducido, encajándose poco a poco en un ermitaño.  Su vida ya carecía del sentido de vivir, a pesar que por aquellas épocas ya había nacido su hija María Mercedes Silva Carrión, concebida en sus amores con Ángela Carrión Vallejo, jovencita criada bajo la tutela de la madre del joven Silva, penosamente aquella niña no llego a conocer a su padre.
En el aspecto de su vida Medardo Ángel Silva amo con lo más sincero de su corazón, un amor tan puro como la genialidad que acompañaba cada uno de sus versos y escritos, su actuación en el magisterio aunque esta profesión fuera pasajera le permitió conocer a la que sería el amor de su vida una jovencita guayaquileña llamada Rosa Amada Villegas Morán, que se convertiría en su mayor obsesión por la belleza y naturalidad que desprendía de esta joven colegiala de apenas 16 años,  a quien leía y obsequiaba ejemplares de la literatura poética de la época, ella se convirtió en su mayor inspiración aunque su relación plenamente estaba prohibida por la diferencia de edades y la reputación que muchos le daban a Silva como un joven bohemio y misterioso.
Continuará.........
Alonso León Cajiao 
Historiador Genealogista - Cronista Gráfico Documentalista 
DERECHOS RESERVADOS 2015 

viernes, 6 de noviembre de 2015

COTOPAXI VULCANO

viernes, 6 de noviembre de 2015

Fotografía: Archivo León Cajiao - Latacunga Ecuador
DERECHOS RESERVADOS 2015 

viernes, 30 de octubre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA (2° Parte)

viernes, 30 de octubre de 2015

Continuación

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA (2° PARTE) 

"El Alma en los Labios" - Julio Jaramillo 
Fuente: Youtube 

Su creatividad innata concebida de una manera autodidacta nos ha permitido degustar de una exquisita producción literaria aunque es escasa debido a la corta existencia de su autor, para los estudiosos de las letras es calificada como la más viva expresión del modernismo. Justamente cuando laboraba como Corrector de Pruebas de la Imprenta “Sucre” comenzó a escribir su poemario “El árbol del bien y del mal”, al que dividió con títulos sugestivos perfilándose asi el poeta seguro y creativo, no fue hasta el mes de Octubre 1917 que gracias al pedido realizado a José Buenaventura Navas vio publicado su poema “Paisaje de Leyenda” en la Revista “Juan Montalvo”.
Apenas un adolescente comenzó a prestar sus servicios como Profesor de la Escuela diurna N° 11, dicho nombramiento obtenido del Director de Educación del Guayas gracias a su amigo el poeta Aurelio Falconí Mora en 1916, para aquella época sus poemas eran publicados en las secciones literarias de los jueves y lunes en los periódicos “El Telégrafo” y El “Guante”, así mismo se mostró un joven sencillo con los demás pero también tímido ante algunas situaciones, pero característico de su sensibilidad integro el Centro Musical Sucre compuesta por jóvenes obreros. Su empleo como Profesor le permitió escalar en el estatus social de la época, aquí sus colaboraciones literarias se dispararon enviando sus poemas a varias revistas, cuyos poemas eran firmados con el seudónimo de “Jean D' Agreve”, colaborando en los  quincenarios “Anarkos”, “Respetable Público”, “Helios” y “Renacimiento” donde se desempeñó como Jefe de Redacción colaborando con poetas destacados como Wenceslao Pareja, José Antonio Falconí entre otros que rechazaron sus poemas en un principio.
Su nombre cobro notoriedad ante el público gracias a un artículo biográfico titulado “El Niño Poeta” acerca de la vida de su amigo el escritor Próspero Salcedo MacDowall que sería publicado en “Anarkos”, desde aquel momento su nombre obtuvo relevancia y la sociedad de la época se interesó por conocer al joven autor, buscando sus poemas y escritos llenos de sabiduría y conocimiento. Este triunfo le fue premiado cuando lo nombran como Jefe de Redacción de la empresa periodística Prensa Ecuatoriana para aquel entonces Silva contaba con 19 años de edad, pero que ya tenía una trayectoria muy bien trazada y admirada por sus allegados.
Así comenzó a realizarse como periodista, su notable conocimiento era requerido a tal punto que cuando el Director de la empresa se ausentaba del país, el joven Silva asumía esas funciones de manera temporal, repentinamente alguna ocasión se disgustó y se separó de la empresa, pero como el destino es impredecible regresaría tiempo más tarde a laborar allí mismo, con motivo de entregar a la redacción varios ejemplares de su libro autografiados.  En 1917 aparece el cuento “El Avismo” de este curioso relato el periodista Abel Romeo Castillo acota que Silva escenifico lo que sería más tarde su suicidio presumiéndose que ya sufría de fuertes crisis depresivas.

En el mismo año aparecen su obra maestra “El Árbol del Bien y del Mal” en 98 páginas, realizándose un tiraje de 100 ejemplares a razón de dos sucres cada uno, una edición pobrísima pero de gran contenido literario, penosamente no apreciado en la época que el joven vate vivió, así de cruel fue su sorpresa cuando se enteró que no se había vendido ningún ejemplar de su obra, razón por la cual se conoce quemo todos los ejemplares perdiéndose así tan valiosa producción. 

Alonso León Cajiao 
Historiador Genealogista - Cronista Gráfico Documentalista 
DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR 2015 

jueves, 29 de octubre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA (1° Parte)

jueves, 29 de octubre de 2015

EVOCANDO A MEDARDO ÁNGEL SILVA

Análisis de su trayectoria (1° Parte) 

Medardo Ángel Silva durante su juventud.
Foto: Internet
La poesía halla en Medardo Ángel Silva a uno de los mejores exponentes de la poesía de inicios del siglo XX, un joven de tez trigueña, estatura mediana, delgado y cuyos ojos eran cubiertos por unos lentejuelos por su miopía,  son las características de aquel genio poeta que comenzó a escribir sus versos cargados de melancolía, amor y tristeza.
Podríamos decir que su mayor inspiración fue la muerte misma, para este joven guayaquileño nacido en 1898, en un hogar humilde desde el cual divisaba el paso de los carruajes fúnebres los mismo que de alguna manera se quedaron impregnados en el pensamiento de aquel joven lisonjero, tranquilo y enamorado de la inspiración la que se puede notar con facilidad en sus obras. Proveniente de una familia de origen español, su abuelo Fermín Silva y Osaguera fue músico de profesión Director de Orquestas de Zarzuela Españolas inclinación que heredaran gran parte de sus descendientes incluido el padre de Medardo, que fue afinador de pianos y músico.
Posiblemente uno de los  acontecimientos que marco su vida fue la prematura muerte de su padre, fallecido en 1902 a causa de la tuberculosis conforme los datos que se encuentran en el Diccionario Biográfico Ecuatoriano del  historiador y jurisconsulto guayaquileño Dr. Rodolfo Pérez Pimentel, su madre una mujer relativamente hermosa y que cultivaba la poesía en sus ratos de ocio, quizás ella aplacaba aquel vacío dejado por su padre, pero posiblemente algo que influyo en su vida fue la limitada economía de su hogar, el mismo que gozaba de la estima de la sociedad de la época por sus modales y costumbres.
La niñez de Medardo Ángel Silva transcurrió en una sociedad todavía elitista y en cuya época la poesía era parte de la intelectualidad porteña, aunque este camino lleno de sentimientos y emociones, de lecturas silenciosas que de alguna manera sembraron en su personalidad la sensibilidad necesaria para transmitir sus emociones a través de hermosos versos inmortalizados con la música de nuestro pentagrama Nacional. El haber aprendido idiomas extranjeros como el italiano, francés y latín le permitiría leer los grandes clásicos de la poesía en su lengua natal, de aquellas lecturas que realizaba en la biblioteca parroquial quedaría prendido de la novela de Jean D' Agreve un relato amoroso cuyo final era protagonizado con el suicidio del personaje principal por amor, esta relativa idea lo comenzaría a obsesionar sin saber que su última morada tendría un final similar a la de su novela.

Su espíritu poético lo incentivo a enviar sus poemas al “Telégrafo Literario” pero los encargados del periódico juzgaron su poema como una copia y lo tiraron a la  basura, para Medardo Ángel Silva esto debió sumarse al sufrimiento y melancolía que lo caracterizo, portador de un orgullo natural que no le permitía ser víctima de ningún regaño, citando aquí como ejemplo la ocasión que un profesor del Colegio “Vicente Rocafuerte” donde curso la secundario lo obligo a cortase la melena de su cabellera, Silva rebelde y respetuoso a sus principios no lo hizo, decidiendo entrar a trabajar como un simple obrero de la Imprenta Sucre. Perseverante en su intento de ver publicados sus poemas los envió a la ciudad de Quito a la Revista “Letras”, pero al igual que en el “Telégrafo Literario” fueron tomados como clásicos y no como una producción creada por el joven Silva.

Alonso León Cajiao 
Historiador Genealogista - Cronista Gráfico Documentalista
DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR 2015 

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